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Representantes de TAGUS, la empresa concesionaria del servicio de abastecimiento de agua en Toledo, acompañados por la concejala de Servicios Públicos del Ayuntamiento de dicha ciudad, Eva Jiménez, así como por el técnico municipal de Medio Ambiente, han participado estos días en Tarragona en la XXXIV edición de las Jornadas Técnicas organizadas por la Asociación Española de Aguas y Saneamiento (AEAS). Una cita que ha reunido a los principales expertos en materias como el abastecimiento, la regeneración y el tratamiento de aguas.

Javier García Castillo, jefe del departamento de Tratamiento de Aguas de FACSA; en colaboración con Luis García Cuartero y María Clavero Rodríguez, ambos químicos del departamento de Captación y Producción de Agua Potable de TAGUS; así como Carlos Triviño Gallego, técnico municipal de Medio Ambiente, han ofrecido una ponencia sobre la planta piloto que el servicio municipal de agua de Toledo ha puesto en marcha en su estación de tratamiento del Cerro de los Palo, con el fin de testar y seleccionar las mejores tecnologías para la potabilización en aguas superficiales.

El agua bruta tratada en esta planta procede de dos captaciones de origen superficial: el embalse de Torcón y el de Guajaraz. El embalse de Torcón, situado en el municipio de Navahermosa, tiene una capacidad de 6,8 Hm3 y su cuenca de recogida de agua está formada por varias hectáreas de monte virgen. Por su parte el embalse de Guajaraz, situado en el municipio de Argés, tiene una capacidad de almacenamiento de 18 Hm3 y su principal aportación de agua es el arroyo Guajaraz, el cual recibe el agua desde otros arroyos cercanos que discurren por municipios de alrededor.

El hecho de que las captaciones del sistema de abastecimiento de Toledo tengan un origen superficial implica que, en algunos momentos puntuales, especialmente en épocas de sequía y tras periodos de temperaturas elevadas, se detecten valores elevados de materia orgánica en el agua de aporte a la ETAP.

Según ha explicado García Castillo, “en los últimos años habíamos detectado un incremento de los episodios de proliferaciones biológicas, lo que hacía necesario implementar nuevas etapas en el proceso de tratamiento para garantizar que el agua destinada al consumo humano contase con la máxima calidad”.

Los ensayos realizados en la planta, que arrancaron en septiembre de 2016, han permitido evaluar el funcionamiento de las diferentes tecnologías de potabilización existentes en el mercado para conseguir una mayor efectividad en el tratamiento de aguas superficiales y mejorar la calidad del producto final.

La estación de tratamiento de agua potable, en la que se ha puesto en marcha esta planta piloto, abastece tanto a la ciudad de Toledo como a otros siete municipios cercanos (Argés, Layos, Cobisa, Nambroca, Burguillos, Polán y Guadamur), lo que posibilita el suministro de agua a más de 100.000 personas.

Para garantizar la calidad del agua la planta piloto mantendrá su actividad como un banco de pruebas continuo, dispuesto junto a la planta real, con el fin de permitir el estudio de los cambios bruscos que de forma periódica se puedan producir en las aguas superficiales de Toledo, además de analizar la aparición de posibles nuevos contaminantes.